El extraño visitante

Por su longitud y su extraordinaria calidad,  el siguiente relato de Belial merece una página aparte en éste Blog.  Interesantísimo trabajo que mantendrá en vilo al lector durante todo su desarrollo.

1ª Parte.

El hombre se encontraba sentado en la primera fila de bancos. Llevaba ropa cómoda pero elegante, una camisa blanca y una americana tan fina que parecía de papel de color crema, acabando su vestuario con unos pantalones también de color crema y unos zapatos del mismo tono. Muy veraniego acorde con las altísimas temperaturas que se estaban alcanzando en aquellos días en el país.

Pese a que estaba en horario de visita turística y había pagado religiosamente la entrada, no se comportaba como el típico turista de la zona, no había deambulado entre los muros entrando en todas las salas de la catedral y observando todo como si fuera la séptima maravilla del mundo, ni había hecho amago siquiera de sacar una cámara para retratar alguno de las muchas obras que moraban en aquel recinto, simplemente había entrado y se había dirigido directamente al lugar que ocupaba, con tanta naturalidad como si se tratara de un lugar conocido de sobra por el, sin embargo nadie lo conocía ni lo había visto por allí, ni la anciana que le había cobrado desde la cabina acristalada donde habían colocado la taquilla, ni el cura que hacia las veces de vigilante, ni el sacristán que estaba recogiendo los restos de los floreros depositados allí por alguna ceremonia celebrada durante la mañana, nadie.

El hombre estaba sentado cómodamente sin reclinar la cabeza a modo de oración ni tampoco a modo de soberbio desprecio por los rituales que allí se celebraban, simplemente estaba sentado como en la casa de un amigo, con las piernas cruzadas y el brazo estirado sobre el respaldo del banco, y hablaba.

-Aun recuerdo aquella gloriosa frase al encontrar los tenderetes de los mercachifles a la entrada del templo, vendiendo victimas para el sacrificio y otros útiles para engordar a aquellos que decían hablar en tu nombre, “habéis convertido mi casa en cueva de ladrones”. Arrojaste todos los tenderetes al suelo ante el asombro de los villanos y el escándalo del Sanedrín. ¿Te has dado cuenta que aquellos han renacido y han vuelto a montar los tenderetes y a vender en lo que dicen que son tus casas?. Bajo el nombre de otra religión pero han vuelto a montar los ídolos de oro para hacerte la competencia y organizar un negocio basado en ti. No creen más que en la medida en que les puedas llenar la barriga. Creo que sería hora de dejar de dormir y volver a poner en orden todo esto, ¿No opinas igual? Pero si no quieres que se vuelva a crucificar a alguien, que traiga refuerzos-

Un niño que se había acercado curioso por el comportamiento de aquel hombre lo escuchaba desde el banco de detrás sin decir ni palabra.

-Voy a darme una vuelta porque hay cosas que hasta a mi me han sorprendido y quiero verlo con mis propios ojos, ya te contaré-

Y volviéndose al niño añadió.

-Borja tu madre te está esperando en la entrada, no seas malo y ve con ella porque si te portas mal con ella sería un pecado tan grande que tendrás que rendir cuentas cuando el día de mañana te veas ante…., Dios.-

El niño salió corriendo hacia su madre como si hubiera visto un fantasma mientras el hombre, sin prisa, se dirigía hacia el cura sentado junto al confesionario, preparado para comenzar su jornada de cotilleo de pecados de viejas y complejos de niños imberbes.

-Buenas tardes padre-

El cura con sorpresa se quedó mirando al forastero y le dio las buenas tardes y le bendijo, entre curioso y temeroso de lo que podría querer aquel hombre que había observado desde que lo vio entrar y que ahora se había dirigido hacia el directamente y se había sentado a su lado con un simple buenas tardes.

-Si le pregunto si le molesta que me siente se que va a decir que no así que prefiero obviar ese formulismo-

Aún mas extrañado el cura con la actitud tan soberbia del visitante le contestó, sin saber porque, con mucha más educación de la que deseaba.

-No se preocupe hijo, ¿Qué te trae por la casa de Dios?-

-Solo charlar, quisiera que me explicara porque debo creer en su Dios, tengo cierta idea religiosa, por supuesto que no tanto como la suya que ha estudiado durante toda su vida, pero si algo de idea, y no termino de comprender como un Dios como el que ustedes defienden puede ser real-

-¿Quieres pasear hijo?, aún me queda un rato para atender mis deberes como confesor y me apetece dar un paseo, si no te importa-

El visitante se quedó mirándolo y pensando que la anciana que venía cada tarde a las cinco y que ya estaba entrando por el lateral de la iglesia para ocupar el primer lugar a la hora de contar los pecados de envidia de su vecina de enfrente, lo egoísta que era al no dejar limosna a los pobres de la entrada, lo tragona que había sido durante la cena en que había ido su hija con un gran pastel de chocolate del que la anciana se había comido un pequeño trozo, iba a tener que esperar un poco para contar sus pequeños secretos ya que hoy su cura había pecado al decir falso testimonio.

-Vayamos padre, donde usted prefiera-

2ª Parte

Se dirigieron caminando hacia la sacristía y allí salieron al claustro de la catedral.

Llegados al exterior comenzó a hablar el cura.

-Dime hijo, ¿a que te refieres con que no comprendes que exista Dios?, Dios es cuestión de fe, de saber que hay algo superior a los pobres mortales que todo lo ve, todo lo sabe, y en una vida futura juzgará nuestros pecados y nos premiará o castigará en base a nuestro comportamiento en la tierra. Eso es Dios y es algo que se sabe simplemente porque es así, no hay matemáticas que te puedan demostrar su existencia como no hay matemáticas que demuestren muchas de las grandes verdades de la humanidad, ¿Tú crees en tu alma inmortal?-

El sujeto se quedó mirándolo durante un rato y respondió.

-No me ha entendido. Claro que sé que tengo alma inmortal, como la tiene todo el mundo, claro que se que existe un ser todopoderoso que puede ver todo y puede saber todo, claro que existe, de eso no tengo duda, de lo que dudo es del Dios que ustedes pregonan, dudo de su Dios, como puedo creer en un Dios que ampara a sus ministros aunque estos cometan abusos amparándose en su propio nombre, yo me pongo en la piel de Dios y si viera lo que las iglesias hacen en nombre suyo habría bajado y dado a los perros desde el pontífice de Roma hasta el último monje de un pueblo perdido en las montañas de Irlanda. Dígame padre, ¿Cómo puedo creer en su Dios que permite que se oculten sus barbaridades y no haga nada?-

El párroco se quedó mirándolo durante un rato antes de responder haciendo que el hombre misterioso lo observara y estudiara que su mente estaba valorando que era realmente lo que podría decir a este creyente blasfemo e inconsciente como para dudar de la manera de actuar de la “Santa” Iglesia Católica y no dudar en ofender a esta con palabras tan duras.

-Hijo mío, pese a la manera en que hablas se que no tienes esos pensamientos tan duros en tu corazón, de lo contrario no habrías venido a mi, salvo que fueras un loco y o mucho me engaña la vista o no actúas como tal. Es cierto que en todos los rebaños hay ovejas negras y eso no quiere decir que todo el rebaño sea malo, los ministros de la iglesia no dejamos de ser hombres y por ello no estamos exentos de que haya algunos que caigan en tentación-

-Padre eso está muy bien, pero no es lo que le digo- Continuó el visitante- Es lógico que en un colectivo como el suyo donde tienen tanto poder en la mente de las gentes débiles, algunas ovejas, como usted las llama, sean negras, el problema es que si en mi rebaño tengo una oveja peligrosa o mala o enferma, que puede perjudicar al resto, no la protejo, la sacrifico y nadie me criticará por ello. Porque su iglesia protege a esas ovejas en lugar de sacrificarlas. Porque su iglesia habla desde un trono de oro, en nombre de un hombre pacífico que huyo de todas las riquezas, porque su iglesia protege a asesinos y condena a víctimas, porque su iglesia se arrima al poder para amparar sus decisiones a pesar del mal que puedan hacer. El hijo de Dios en la tierra dijo grandes cosas, palabras hermosas que hablaban de amor, de paz, de que la casa de oración fuera solo casa de oración no tenderete de verduleras y habló de justicia. A eso es a lo que me refiero cuando hablo de su Dios. Su Dios no es el mío, el mío murió hace dos mil años y fue enterrado modestamente en el panteón de su familia, el suyo vive entre lujos, acepta sobornos, y practica el tráfico de influencias hacia sus amigos, muy lejos de la justicia que predicó el mío. Al mío lo llamaron Jesucristo, el suyo se oculta detrás de Jesucristo.-

El cura, se había ido poniendo rojo según escuchaba al extraño, pero incapaz de responderle solo pudo escuchar y pensar en que ese lunático quería acabar con los pilares básicos del sustento de su iglesia, por suerte solo era un loco inoportuno con quien no podría llegar a ningún acuerdo pero que tampoco necesitaba.

-Bien hijo mío- Dijo el cura por fin.- las palabras que dices son muy duras contra la Santa Madre Iglesia, y aunque creo que deberíamos dejar este debate ya que no vamos a conseguir nada te voy a responder a lo que dices, si bien es cierto que procuramos que no lleguen los escándalos de nuestros ministros a los oídos de nuestros fieles, sencillamente es porque si los creyentes vieran que sus pastores son falibles, ¿cómo iban a confiar sus vidas en ellos?, es preferible que un lobo ande suelto entre los pastores si con algunos sacrificios entre sus colmillos se consigue que las ovejas sigan confiando en los perros que cuidan del rebaño y hacen bien su trabajo. En cuanto al Dios del que tú hablas y del que hablo yo, es el mismo la única diferencia es que Dios era todopoderoso y no tenía necesidades que cubrir, nosotros necesitamos coordinar una gran cantidad de pastores, misioneros, hospitales, edificios, somos una organización en beneficio de la fe y de sus fieles, y como tal necesitamos de dotarnos de unos ingresos para soportar todos los gastos ya que no somos Dioses que podamos abastecernos por nosotros mismos, como te dije antes hijo mío, somos solo hombres y tenemos las mismas necesidades que el resto de los mortales-

Tan pronto dijo esto se dio cuenta que se había equivocado al hablar tan libremente con el extraño pero algo desconocido le obligaba a defender su iglesia de este hombre, como si fuera el último abogado que la pudiera salvar de su condenación.

-Bien padre- Continuó el extraño.- Usted me ha dicho lo que debía decir pero sé que duda hasta de sus propias palabras, igual que dudó el día que su madre insistió para que entrara en el seminario, igual que dudó cuando su superior jerárquico le prohibió opinar por su cuenta en cuanto al uso del preservativo o igual que dudó cuando abusaron de usted y su confesor le dijo que lo que le había pasado estaba bajo secreto de confesión y no podía decírselo a nadie bajo pena de excomunión. Ha representado bien la defensa pese a que duda de ella, como buen abogado del diablo se gana bien su sustento. No se preocupe por mí, conozco la salida.- Y añadió- Recuerde que está esperando María Rosa con su confesión diaria, aunque la diré que tardará aun unos diez minutos ya que no se encuentra bien. Buenos días padre Antonio.-

Y dicho esto marcho de la catedral haciendo una breve pausa en el banco de la anciana que esperaba ya hacía un rato para su confesión diaria, mientras dejaba al padre Antonio, que hasta ese momento creía que en ningún momento se habían presentado, con la cara congestionada por el miedo ya que ese hombre parecía tanto lunático como ángel del cielo ya que todo lo que había mencionado era cierto y el jamás se lo había dicho a nadie y dudaba de que ninguno de los que intervinieron en aquellos hechos, hubiera sido capaz de hacer otra cosa diferente.

3ª Parte

El mes estaba siendo excesivamente caluroso, aun para ser casi verano, las botellas de agua llenaban las papeleras públicas y en las fuentes multitud de turistas hacían pausas para meter los pies.

Según la prensa, esta subida de las temperaturas, había alterado los ánimos de las personas haciendo que hubiera una escalada de los homicidios, en especial en la zona centro del País.

Por la calle Preciados subía un hombre de mediana edad, aunque bien podría tener treinta años como sesenta ya que su expresión era de una madurez que solo la edad dotaba pero una apariencia de ser un joven de edad indefinida. Vestía de manera veraniega pero con mucha clase lo que le daba un aire de soberbia autosuficiencia, hecho que contrastaba con unos modales exquisitos, rayando incluso en alguna ocasión, en la humildad de quien se sabe superior.

Subía la calle observando todo, como un turista más pero sin cámara de fotografías. En un momento dos hombres de aspecto magrebí, se le acercaron por detrás con intenciones algo sospechosas, y cuando uno de ellos se le puso justo detrás el hombre simplemente se giró y se le quedó mirando a los ojos, los dos hombres retrocedieron y se quedaron paralizados sin saber el motivo y el hombre hablo una simple frase.

-Marchaos y no volváis por aquí, y solo entonces quizá se os perdone lo que teníais intención de hacer y lleguéis con vida a vuestra tierra-

Dicho esto se giró y siguió andando como si tal cosa, los dos hombres miraron a los lados observando que nadie les había mirado, como si no hubiera ocurrido nada, y sin saber porque, echaron a correr calle abajo.

El sujeto continuó su caminar por la calle, observando todo y a todos los que pasaban cerca de el.

Una mujer mayor tropezó sin querer contra el hombre y estuvo a punto de ir al suelo, al intentar esquivar a un grupo de jóvenes que estaban golpeándose y corriendo de un lado a otro de la abarrotada calle, el sujeto la cogió ágilmente por el brazo y la ayudó a incorporarse sin que apenas esta notara su tacto, de tan delicado que actúo.

-Gracias joven- Dijo la mujer al caballero con cierto tono de temor en la voz.

-Las que usted tiene señora, no tiene por que agradecer nada es un placer para mi ayudar a una mujer en apuros- y dedicó a la anciana la sonrisa mas encantadora, educada y cortés que la mujer había visto en su vida.-Si puedo hacer algo mas por usted?- Terminó el hombre de decir.

La mujer sonrojada como una adolescente fue solo capaz de susurrar un “más quisiera yo que lo pudieras hacer”. Había desaparecido de su mirada todo atisbo de miedo.

El caballero la soltó y la sonrió de nuevo susurrándole al oído. –Si no fuera porque su marido es un hombre tan maravilloso, lucharía contra el para ganarme su corazón.- y dicho esto la besó en la mano y se alejó, dejando en la anciana una sonrisa en los labios que la hizo el recordar cuando su marido la beso en la mano de la misma manera, siendo ella apenas una adolescente, el día que la pidió en matrimonio hacia ya más de cincuenta años.

Alguno de los jóvenes que habían provocado el incidente se había quedado observando divertidos, la escena entre el extraño y la mujer y pensaron que el hombre era el típico hombre maduro, excesivamente galante y fuera de lugar, por lo que se quedaron mirándolo de manera desafiante.

El hombre los ignoro con una expresión divertida en el rostro por lo que uno de los jóvenes quiso interpretar que el individuo se reía de ellos por lo que se le acercó.

-¿Que pasa viejo?, ¿Acaso te ríes de nosotros?, ¿Acaso hemos hecho daño a tu novia viejo?.- Otros jóvenes se acercaron a el otro e intentaron alejarlo pero este llevaba en el cuerpo algo mas que algo de alcohol y no atendía mas que a las ganas de provocar una pelea contra alguien a quien consideraba débil.

El forastero le ignoró y siguió su paso con la misma expresión y sin desviar ni una sola vez la mirada hasta que el joven hizo amago de agarrarlo por el brazo. En ese momento el mundo comenzó a moverse despacio mientras que el joven volaba sujeto por una mano del forastero y aparecía empotrado contra la puerta de un portal, en una calle situada a unos cien metros de donde se encontraban en un principio y con la mirada del extraño clavada en sus ojos y con la muerte reflejada en ellos.

-No se que clase de mundo estáis creando aquí, demasiado tiempo se os ha dejado de la mano de Dios hacer vuestra santa voluntad, burlaros de gente débil, pero ten por seguro que antes de que vuelvas a cumplir años estarás ante mi para ser juzgado por tus delitos, ya que en vida no te juzgarán los hombres, pagarás todos tus pecados mas allá de la muerte.-

Dicho esto el extraño desapareció como una súbita ráfaga de viento dejando al joven pegado al portal y con sus heces y orina manchando sus pantalones. Por seguro que en lo poco que le quedaba de vida no volvería a avasallar a ningún anciano, por débil que pareciera.

4ª Parte

El parque esta atiborrado de gente con una gran cantidad de turistas con los pies metidos en la fuente, con sus cámaras de fotos, inmortalizando el momento en que visitaron el centro de la capital para recordar dentro de unos años, este día, como un testigo mudo de que pese al paso del tiempo siempre queda en la memoria los momentos que vivieron.
En un rincón, arropado por sus propios harapos sobre el césped, dormía un mendigo ajeno a la algarabía que pasaba a su alrededor, con una pareja de novios tumbados cerca suyo, demasiado enfrascados en sus carantoñas para pensar en el hombre y un grupo de turistas orientales fotografiando algún curioso pájaro que tenía su nido, sin tener que pagar ningún alquiler por él, en el árbol donde tenía sus cartones, su alcohol y el resto de sus pocos enseres, el indigente.
El hombre misterioso se acercó al indigente y sentándose en la hierba junto a él le llamó.
-Caballero, despierte.-
El indigente hizo un sonido de protesta y meneó la mano como espantando moscas para removerse en su sitio sin hacer el menor intento de atender al interlocutor.
-Fernando despierta, quisiera hablar contigo.- Volvió el hombre a llamar al mendigo.
Esta vez, al escuchar su nombre el mendigo giró la cabeza intentando reconocer al interlocutor que acababa de demostrar que lo conocía.
-¿Quién eres tú?- Dijo Fernando.
-Un amigo. Anda levanta que no me gusta beber solo ni comer tampoco.- Y dicho esto mostró una bolsa que contenía una botella de vino de reserva, y saco dos fiambreras con comida preparada de un centro comercial situado cerca de donde se encontraban. –Te invito, si no tienes otra cita más interesante que comer conmigo.-
El mendigo se extrañó aún más de ese sujeto que sabía quién era y que le traía vino y comida como para celebrar algo. Pese a su desconfianza algo le decía que no tenía que desconfiar de aquel hombre y el hambre de dos días sin apenas comer, le hizo decidirse a incorporarse y agarrar el vaso que le ofrecía el sujeto y una de las fiambreras como si en un momento dado pudiera todo desaparecer como si fuera humo.
-¿Cómo es que terminaste así?- Comenzó a hablar el extraño. –Se que con la separación Carmen se quedó con la casa y encima tuviste que pasarle una pensión elevada, pero desde ahí hasta que terminases así, tampoco estabas tan mal situado como para perder todo.-
El mendigo se quedó mirándolo con cara de extrañeza y en su cara se comenzó a formar una expresión tensa de incertidumbre e ira.
-Quien eres y que quieres de mi?- gritó el mendigo, tirando la fiambrera y la botella al suelo y poniéndose de pié a duras penas, ayudándose para ello del árbol bajo el que tenía su improvisada casa.
La gente se quedó mirando pero inmediatamente alejó la vista de la escena, la pareja se levanto, dejando sus arrumacos a un lado, y marcharon a otro lugar más tranquilo para demostrarse su amor.
El extraño se levanto de tal manera que el indigente ni siquiera se percató de su cambio de situación, y tan suavemente que no se movió ni la yerba que pisaba.
-Tranquilo, solo he venido para hablar contigo, te conocí hace muchos años, tu ya no me recuerdas pero yo a ti si, fue cuando trabajabas de encargado en la fábrica y un operario se separó y tu le dejaste que durmiera en un despacho que no se usaba mientras buscaba un domicilio para quedarse, que incluso le dejaste un somier con patas para que pudiera dormir cómodamente.-
El mendigo se fue tranquilizando pero seguía sin saber quién era ese sujeto.
-¿De veras?-Preguntó.-Pero entonces ¿eras trabajador de la fábrica?-
-No exactamente, pero eso da lo mismo ahora, solo quiero que me cuentes como acabaste así. No creo que hicieras algo tan malo como para verte en la calle.- Dijo el extraño.
-Mi mujer me echó de casa.-Comenzó a hablar el mendigo mientras volvía a sentarse y se abrazaba a la botella que aún tenía la mitad del caldo en su interior.-tuve que pasarle una pensión que superaba con mucho la mitad de mi sueldo por lo que a mis cincuenta años tuve que ir a vivir a una pensión de mala muerte. Un día tuvimos una discusión porque yo quería buscarme una casa y ella me dijo que eso la traía sin cuidado que mientras la siguiera pasando la cantidad estipulada como si me iba a vivir bajo un puente. Me enfadé y la dije que no podía seguir viviendo de aquella manera, el niño ya era mayor y ella trabajaba, incluso a veces ganaba más que yo, era injusto que pasara la misma pensión si ella no lo necesitaba, se rió de mí y me dijo que si esas tenía me prohibiría ver a mi hijo y si seguía en mis trece me denunciaría por pegarla y me meterían en la cárcel. No me lo podía creer, yo aún la quería y ella sin embargo me odiaba sin darle motivos para ello. Nuestro matrimonio se fue a pique por problemas de la pareja pero no porque ninguno hubiéramos hecho nada para que uno odiara al otro.
Me fui de allí sin saber que decir, el fin de semana siguiente intenté ver a mi hijo y cuando llegué mi suegra, el diablo la tenga en su seno…- continuó el hombre.
-De eso puedes estar seguro.- Susurró el extraño.
-¿Cómo dices?,-preguntó Fernando.
-Nada, nada, continúa.-
El mendigo se quedó mirándolo son desconfianza pero finalmente continuó con su historia.
-Bien, mi suegra me dijo que mi ex esposa se había ido con mi hijo a casa de su hermano a Burgos y no vendría hasta la noche del domingo. Aquello me dejó helado, mas porque no me dejó preguntar, ya que dicho esto cerró en mi cara sin dar más explicaciones. Directamente la llamé al móvil y oí el teléfono dentro de la casa. Se escuchó a la vieja diciendo a alguien que no contestara que ya se cansaría, y me cansé. No estaba en mis cabales y comencé a aporrear la puerta como un loco. Salió de la casa un tipo dos veces más grande que yo y me hizo rodar las escaleras hasta la calle, yo no entendía nada, una vez en la acera el tipo se rió de mi y me soltó a bocajarro que me olvidara de dar por culo o el me daría a mi, igual que estaba dando a mi esposa, estaba tan cerca de mi cara y notaba su aliento que se me fue la cabeza, agarré lo primero que alcanzó mi mano, que por desgracia para mi fue un guijarro suelto del suelo, y le golpee con el en la cabeza, una vez, dos, tres veces, hasta que manchado de sangre y enfebrecido subí de nuevo a la casa dejando al tipo tirado en la calle, al llegar a la casa me encontré a la bruja que se puso a gritar cuando me vio manchado de sangre, yo ya no veía así que la agarré y la tiré por la escalera, entré en la casa y me encontré con mi esposa que sujetaba un cuchillo de cocina en las manos, llevaba puesto solo el camisón, la pregunté donde estaba el niño y no contestó, solo me dijo que me fuera, que me iba a denunciar por lo que había hecho y que me iba a pudrir en la cárcel, no volvería a ver a mi hijo y un negro grande me usaría como su puta hasta que mi culo pareciera un bebedero de patos, eso no sé porque pero me hizo cabrearme más aún, la sujeté la muñeca donde tenía agarrado el cuchillo y la golpee en la cabeza con el adoquín, la remangué el camisón y me di cuenta que no llevaba nada debajo, la di la vuelta y la dije que ella iba a explicarme lo que iba a sentir cuando me llevaran a prisión. La policía me encontró a los diez minutos, sentado en el sofá viendo una película infantil que ponían a esas horas de la mañana, el niño no estaba, gracias a Dios así que no vió nada, mi esposa tenía varios golpes en la cabeza y estuvo en inconsciente tres días pero se recuperó, el tipo y mi suegra no tuvieron tanta suerte. Yo fui condenado por la prensa que me acusaron de criminal, de maltratador de mujeres y de violador, ahora no puedo ver a mi hijo, me quedé sin trabajo y me libro de pagar porque soy insolvente aunque la mísera paga que tengo se la lleva prácticamente entera mi ex esposa. Como comprenderás no estoy como para tirar cohetes. Gracias por el vino y por la comida.- Terminado el discurso el mendigo, que se le habían ido anegando los ojos según avanzaba en su historia, terminó llorando abrazado a la botella.
-¿Cuándo saliste de prisión?- Preguntó el extraño.
-No salí, sigo dentro, para mí la vida es la prisión, en cuanto al edificio en si no me calló mucho, ojalá aún estuviera dentro, alegaron que fue una enajenación y no fueron muy duros, pero la prensa no contó ya eso, esa parte se les olvidó, y mis conocidos ya me odiaban ya que nadie les dio mi versión, así que tuve que irme a donde nadie me conociera, fui condenado no por un juez, sino por un periodista ante el cual no existe apelaciones ya que una vez que te condenan da igual que Dios venga a desmentirlo, tu ya estas condenado y no lo van a cambiar, no quiero decir que no merezca un castigo, sé que soy un asesino según todo el mundo, un homicida según la ley y un pecador según la iglesia, pero creo que ya estoy pagando de sobra mi condena así que no preciso que venga nadie a recordarme mis errores pasados y hacerme volver otra vez a desear que ese energúmeno me hubiera matado a mi y no al revés.- Según hablaba se iba poniendo rojo y alzando la voz cada vez mas, mirando fijamente al extraño con odio en los ojos, preparándose para echarse sobre el. Cualquiera se hubiera levantado y al menos separarse del indigente, al menos así lo hicieron los transeúntes que pasaban por la cercanías, sin embargo el extraño se quedó sentado, tranquilo y mirando a su vez a Fernando con curiosidad en los ojos mas que con precaución.
-Siéntate Fernando.-Dijo el extraño poniendo un tono en la voz como el jefe que llama a un subalterno a su despacho para encargarle algo y al entrar este le pide que se siente.
Fernando quedó callado y se sentó, desobedeciendo a su cabeza que le gritaba que golpeara a ese sujeto que venía a importunarle con los fantasmas del pasado.
-Se que estás disgustado y no te gusta recordar, pero debes hacerlo.- Dijo el extraño.- para que no vuelvas a cometer aquellos errores que te condenaron a los ojos de los hombres. Y llora por ello pero no te enfurezcas por dos motivos, la ira no te ayudará a superar tu situación y porque la policía está al llegar y te va a preguntar que pasaba y quien era yo, si estás enfadado les vas a agredir y terminaras en un calabozo y esta noche, en la soledad de los sótanos de una Comisaría te vas a suicidar y eso no es lo que quiero ya que me gustaría darte una oportunidad.- El extraño extrajo una tarjeta de un bolsillo del pantalón y siguió hablando.-Ve a esta dirección, es un albergue de voluntarios que nada tiene que ver con la iglesia, allí te darán de comer, ropa limpia y una cama para la noche. Si haces esto en menos de un año encontraras un lugar donde quedarte y ordenar algo tu vida, no puedo decirte que olvides el pasado, al contrario lo recordarás muchas veces ya que hablaras sobre el en charlas para hombres que pasaron lo mismo que tu, pero al menos saldrás adelante y la próxima vez que nos veamos, al menos estarás en paz contigo mismo, si no lo haces así, me verás mucho más pronto y ya no podré ayudarte. Adiós Fernando y por favor, se fuerte.- Y dicho esto el extraño se levanto y se fue, pasando entre los dos agentes de policía que venían hacia el mendigo, los cuales ni siquiera se giraron al cruzarse con él.
-Buenos días, puede saberse que le pasaba hace un momento?.- preguntaron los agentes y Fernando simplemente calló.

5ª Parte

El extraño paseaba sonriendo por la Gran Avenida que ascendía desde Plaza de España hasta Moncloa, regalando su alegría a todo aquel con quien se cruzaba, hasta que llegó a una cafetería que se encontraba en una callecita que salía a la izquierda de la avenida.
Entró y pidió un vaso de leche fría y se acercó a una mesa.
-Disculpe.-Preguntó al grupo de tres hombres, que se encontraba sentado en la misma, riendo y contando chistes machistas.-¿Podría hablar con ustedes un momento?.
Los sujetos se quedaron mirándole con cara de pocos amigos, como si de una mosca inoportuna se tratara, y sin darles tiempo a decir que no el extraño se sentó a la mesa con su vaso de leche y un portafolios que llevaba encima, como si lo hubiera llevado siempre.
-Verán estuve en las dos redacciones donde trabajan y me dijeron que se encontraban aquí.-Les traigo tres artículos que escribieron ustedes sobre tres asesinatos donde hicieron patente el salvajismo de los acusados por dichos crímenes.-
Los hombres los cogieron y empezaron a leerlos recordando cada uno de ellos el que había escrito.
El extraño continuó, -También les traigo las tres sentencias que absolvieron a estos hombres porque se demostró en dos de los casos que fue defensa propia y que el agresor fue la otra parte, y en el otro que ni siquiera había sido él.-
Los individuos dejaron los artículos sobre la mesa con desconfianza. -¿Y qué quiere que hagamos nosotros con esto?-Dijo uno de los interpelados.
-Como se que son unos buenos profesionales supuse que les interesaría saber la realidad de los hechos para desdecirse de su artículos, ya que aquellos a quienes acusaron aún están pagando por sus errores-
Los tres hombres le miraron de manera desafiante y se pusieron en pié para irse pero antes dijo uno de ellos.
-Verá caballero, no sabemos quién es usted ni lo que pretende, estos artículos se publicaron en base a las investigaciones policiales que les señalaba como a los responsables de aquellos hechos, nosotros no hicimos nada más que cumplir con nuestro trabajo de informar a la ciudadanía de unos hechos, así que no tenemos ningún interés en sus sentencias, dígaselo a aquellos que los inculparon que son los responsables de que se cometiera ese error. Ahora si nos disculpa, tenemos cosas más importantes que escucharle a usted.-
Y dicho esto salieron por la puerta para inmediatamente volver a entrar riéndose y hablando sobre el trastornado que les acababa de abordar en el bar.
-Buenas tardes otra vez.-Dijo el extraño.- pensé que se iban, pero como veo que realmente quieren escuchar las historias de estos tres hombres, estaré encantado de iluminarles.-
Los tres hombres se lo quedaron mirando extrañados y observando el bar con extrañeza y entre ellos, sin decir palabra se dieron la vuelta y volvieron a salir por la puerta para volver, de nuevo a entrar en el local.
-No sé a qué juegan, pero mientras antes se sienten y me escuchen antes podrán irse a eso tan urgente que tienen entre manos.- Dijo el extraño.
-Esto es una locura, ¿Dónde está el truco?,- susurro uno de los individuos a sus compañeros de trabajo.
-No tengo ni idea, pero este tipo me pone nervioso.-le respondió otro.- Vámonos de una vez de aquí.- añadió.
Volvieron a salir y seguidamente a entrar, encontrando el bar absolutamente igual que la primera vez en que entraron, el reloj no había avanzado y su mesa estaba limpia como si no se hubiera sentado nadie hace unos minutos. Solo variaba que en la citada mesa se sentaba comodamente el extraño, con una pierna subida en un apoyo de la silla y la mano colgando flácidamente sobre la rodilla de esta, mientras les miraba y les hacia señas para que se acercaran y tomaran algo con el.
-¿Quién es usted?- gritó uno de ellos. - ¿Qué nos ha hechado en la bebida?.- y diciendo esto se avalanzó sobre la camarera que estaba limpiando una mesa con bastante desgana.
Antes de alcanzarla el extraño se le apareció delante y poniéndole una mano en el pecho le detuvo su movimiento.
-Cuanto antes me escuchen antes se irán con las dos meretrices con las que han quedado para pasar la tarde, aunque seguro que nadie les ha dicho que una de ellas aún no ha cumplido los dieciocho.-
Los indiviuos se quedaron mirándolo con expresión asustada y con rabia contenida hasta que uno de ellos, aquel que se había lanzado contra la camarera, le lanzó un puñetazo a la cara.
Sin darles tiempo a decir nada mas el sujeto volvió a su silla dejando a aquel que intentó golpearle, sangrando por los ojos, encías y nariz, sin haberlo llegado a tocar mientras sus amigos lo miraban todo con sorpresa e indecisos en que hacer.
Quien sangraba salió corriendo hacia el baño dejando a sus compañeros junto a la entrada del bar, mirando al extraño y al resto del bar, con una expresión de extrañeza.
-¿Qué ocurre aquí?- dijo uno de ellos. -¿Por qué nadie nos mira?. ¿Esto es una cámara oculta verdad?. Me estais gastando una broma entre los dos, cabrones, es eso. Os he descubierto.- y empezó a reírse como loco y a gritar que era una broma.
El otro lo miraba como ausente, un rato a este, otro al extraño, que le seguía haciendo señas para que se acercara y otro rato al resto del bar.
Entonces comenzó a acercarse al extraño hasta que se sentó a la mesa mientras su amigo los miraba riéndose a carcajadas e intentaba empujar a la camarera sin siquiera conseguir mover el aire que la rodeaba.
-¿Qué es todo esto?.- preguntó.
-No se preocupe.- Dijo el extraño. – si me escuchan se podrán ir y no habrá pasado nada aquí, aunque sus dos amigos no volverán a tocar un teclado durante algún tiempo, confío en que al menos usted, dentro de unas semanas, decida cambiar estas tres historias.-
El individuo lo miraba extrañado pero sin mover ni un solo músculo.
-Sabía que me entendería.- siguió el extraño.-bien resulta que como les dije estos tres hombres sufrieron las condenas de sus artículos hace ya varios años, cuando las autoridades solo los estaba interrogando para esclarecer los echos. En este caso ni siquiera fue imputado con cargos, simplemente se le citó como testigo y ustedes ya lo tacharon de delincuente haciendo que muchos de sus compañeros de trabajo, incluso su jefe, le hicieran cambiar de oficio porque daban mas crédito a las palabras de unos cuenta cuentos, y cuentos malos, que a sus propios compañeros.
En concreto este mismo, le acusaron de secuestro y estafa cuando su único delito fue ser policía y conocido de uno de los acusados, no se le imputó ningún cargo, solo fue como testigo y ustedes lo acusaron de todos los cargos haciendo que lo trasladaran de plantilla solo por las abladurías.
Este otro estaba paseando con una amiga y tres jóvenes de buena familia les rodearon y comenzaron a manosearla a ella y a empujarle a el, uno de los agresores ya había violado a una chica y otro había estado metido en peleas. Este joven sacó una navaja que portaba porque trabajaba en la obra y llevaba la navaja para el bocadillo, les amenazó a aquellos y se rieron en su cara intentando rodearle mientras otro tenía a su amiga cogida por el cuello y la estaba tocando los pechos, el joven usó la navaja, hiriendo a uno de ellos y matando a quien sobaba a la chica, ustedes lo acusaron de asesino cuando ya se sabía que fue en defensa propia, solo porque quien tenía antecedentes por violación, herido en la refriega, era hijo de un amigo de un alto cargo del periódico y no podían permitir que el chaval saliera de rositas. Pasó un año en prisión para luego ser absuelto.
El tercero era un joven que iba conduciendo por una autopista, cuando adelantaba a un camión dos coches de gran cilindrada empezaron a pitarlo y a darle las luces para que se quitara, el joven después de adelantar se quitó tranquilamente y volvió a su carril, los dos coches, ocupados por tres jóvenes delincuentes uno de ellos y por cuatro el otro se pusieron a su altura y empezaron a acosarlo con los vehículos hasta que lo obligaron a salir en una vía de servicio que daba a un polígono.
Siendo de noche no había nadie por allí, rodearon al vehículo y le hicieron parar. Se bajaron del coche con palos y navajas, el joven resultó ser policía y llevaba su arma reglamentaria, salió del coche para evitar ser rodeado y saco la placa y la pistola dando el alto a los agresores, estos, sin embargo envalentonados por su número y pensando que no se atrevería a usarla siguieron hacia el, llegando uno de ellos a intentar golpearle con un palo en la cabeza, por suerte esquivó el golpe y usó su arma dando de lleno a este.
Uso su arma varias veces hasta que se alejaron los agresores y avisaron a la Guardia Civil actuando como si ellos fueran las víctimas y porque dos de sus amigos habían caído en el tiroteo.
Ustedes lo acusaron de asesino porque el era policía y ellos unos niños indefensos de una clase desfavorecida, el joven perdió su puesto y estuvo mucho tiempo en tratamiento por depresión, sin embargo ustedes sacaban solo la versión de la familia de los delincuentes y no del otro joven. Salió absuelto por defensa propia.
Tres casos, tres historias, y de cada una de ellas uno de ustedes fueron los culpables por valorar solo el ingreso económico de la noticia, sin preocuparse del mal causado a tres buenos ciudadanos, tres héroes condenados por su pluma por ser la política imperante en un país corrupto. Digame, ¿Cuándo publicarán las disculpas?-
El individuo estaba callado, mirando al amigo que se había acercado a ellos y estaba sentado justo detrás de él, riéndose estúpidamente y dando de vez en cuando palmaditas en su espalda.
-No se si me dejarán publicarlo pero lo intentaré, tiene mi palabra.- dijo cuando volvió a mirar al extraño.
- Le dejarán publicarlo pero será lo último que publique, después se retirará de la prensa e intentará escribir un libro, lamentablemente fracasará.- Dijo el extraño.- en cuanto a sus amigos.- continuó.- este.- dirigiéndose al que estaba en la silla.- le declararán incapaz y terminará entre psiquiatras, el otro olvidará todo ya que pensará que todo ha sido fruto de la coca que lleva puesta, seguirá en el periódico pero no volverá a quedar con ustedes dos. Dentro de unos años le detendrán en un bar de alterne donde trabajan menores y será el fin de su carrera, morirá algún tiempo después en un accidente de tráfico por ir excesivamente bebido.-
Y seguidamente se levanto y salió de la cafetería dejando al hombre y su amigo sentados en la mesa mirando como se alejaba.

-¿que van a tomar?,- preguntó la camarera, sin mirarles dos veces como si acabara de verlos entrar en el local y sentarse a la mesa.

6ª Parte

Subiendo por la calle se cruzó con una mujer, conocida del mundo del cine y la televisión y el extraño se le acercó con una libreta en la mano.
-Buenos días.- comenzó el extraño.-que sorpresa verla, ¿podría firmarme un autógrafo.-
La mujer lo miro algo molesta pero accedió a su petición cogiendo el bolígrafo que este le ofrecía y firmando en la libreta.
-Muchas gracias.- dijo el extraño.-si no es mucho abusar y sabiendo el interés que tiene por las causas de los derechos humanos quisiera invitarla a una manifestación que vamos a convocar el próximo fin de semana.-
La mujer ya mas molesta respondió con una medio sonrisa diciendo que no podía entretenerse y que hablara con su representante.
El extraño se puso delante de ella, y le tendió un papel donde figuraba el anuncio de una manifestación contra el terrorismo el próximo sábado.
-Quisiera que viniera a esta manifestación, aprovechando que este fin de semana no tiene ningún compromiso puesto que se ha cancelado la comida que tenía proyectada y a ser posible que vinieran sus compañeros y su hijo que tanto han colaborado con usted en otras causas igual de nobles.-Dijo el extraño con una voz menos risueña que cuando la abordó.
-Disculpe caballero,-dijo la actriz.- no se quien es usted y veo que su interés puede ser muy noble pero en tan poco tiempo no podemos variar nuestros programas por mucho que diga que se ha suspendido la comida que tengo el sábado, cosa que por otro lado no se por que usted conoce.-
-Lo se porque es la excusa que iba a emplear para intentar evitar ir a un acto simplemente en contra de una lacra de la sociedad, sin ninguna contraprestación para usted, y como en su día fue a otras manifestaciones contra causas igual de nobles, como es la guerra, supuse que convendría adecuar esta movilización a su horario, a no ser que su asistencia en aquellas manifestaciones no fuera tan desinteresada como querían hacer aparentar.-
-Caballero.-continuó ella.- veo que me está ofendiendo por lo que si tenía alguna duda sobre la asistencia a su manifestación me la ha despejado, así que si no le importa déjeme pasar o llamaré a la policía.-
-Dice Mateo “ Y guardaos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, mas de dentro son lobos rapaces”. –Comenzó a decir el extraño mirando a la mujer seriamente sin dejar entrever ninguna emoción pero si con unos ojos que por un momento se volvieron negros y penetrantes como si la estuvieran perforando por dentro y dejando a la intemperie todas sus intimidades.
La mujer se quedó callada un rato antes de reaccionar.
-Usted está trastornado caballero.-
-Se equivoca señora, trastornado esta el mundo en que estamos, donde las obras pías las emplean cuatro ladrones para sacar beneficios ajenos a la satisfacción del buen hacer, trastornado está un mundo donde los clérigos falsean las enseñanzas de Jesucristo para seguir engordando y llevar una vida falsa para ocultar otra de depravación y villanía, trastornado está este mundo que aquellos que deben estar para hacer que los demás se sientan bien, se consideran mejor que ellos, trastornado un mundo donde no existe ya el amor al prójimo y donde cada uno solo piensa en llenar todo lo posible su propio granero aunque se vayan a pudrir la mayor parte de los granos y no quepan ya en sus silos. Este mundo es el trastornado y las personas como usted son las bacterias que lo han enfermado.-
La mujer estaba mirando al extraño con miedo en la cara dudando en si sería o no peligroso un hombre que la abordaba de esta manera y juzgaba su comportamiento, observaba a los demás transeúntes intentando encontrar un apoyo, alguien que la reconociera y le valiera para huir de la mirada de ese hombre que no permitía que se separara de el, pero todos los transeúntes pasaban de largo sin siquiera volver la cara, como si simplemente fuera una persona mas, una mujer en medio de la calle, como cualquier otra, hablando con un hombre.
-No señora, su mundo es el trastornado y las vivoras que lo han contaminado son los seres como usted y sus amigos, pero no se preocupe, el mundo les sobrevivirá y a usted más aún ya que gracias a su buena disposición a hacer obras piadosas sin ningún tipo de interés personal oculto, este sábado, mientras la manifestación se organice para salir del centro de la capital en marcha pacífica por las principales vías, los periódicos publicarán las relaciones entre usted, la organización que defienden sus amigos y ciertos poderes del estado para ayudar al gobierno actual a conseguir el poder a cambio de beneficios económicos, es lo que pasa por tener gente en torno con cierta conciencia, ya sea natural o inducida. Señora mía, el lunes mismo su público le dará la espalda y tendrá que marchar a vivir con su hijo por muchos, muchos, muchos años.-
Y dicho esto el extraño cogió el autógrafo de la mujer y añadió.
-Y gracias por su firma, quizá algún día la necesite.-
Y siguió subiendo la calle dejando a la mujer en medio de la acera, sin reaccionar, no por las frases que le había dicho el extraño ya que para ella solo era un loco como los que suelen abordar a los personajes famosos, sino porque algo dentro de ella sabía que lo que había dicho ese hombre, era cierto.

7ª Parte

Como todos los días, desde hace ya seis años, el día había sido tremendamente largo y cansado, pero se acababa con un sentimiento de alegría de saberse el hombre mas importante del país y de que todo lo que el decidiera, se hacía.

Siendo niño nunca destacó exageradamente como uno de los mas populares precisamente de la escuela, al estar donde estaba ahora le servía para demostrar al mundo que aquellos que se creían mejores ahora deseaban que algún día al menos los hiciera una visita.

Pero el era mejor que ellos y lo sabía, por lo que ahora no precisaba de nadie mas que de si mismo y hacía todo lo que había deseado sin que nadie le dijera que no.

Y como todos esos días, fue un día largo, y estaba deseoso de poder ir a dormir tan pronto acabaran sus rutinas diarias.

Un beso en la mejilla a los hijos y otro beso cándido a su esposa fue la despedida que los dedicó cuando aquellos, que no tenían tantas responsabilidades, se fueron a acostar antes que el, ahora le llegaba el turno y nadie le daba las buenas noches mientras se dirigía a su cama, individual, en la inmensidad de la mansión donde tenía su residencia.

Al poco de tumbarse, y pese al calor reinante en el exterior, quedó dormido como un niño pequeño, y no paso mucho tiempo antes de comenzar sus sueños.

Se encontró paseando en pijama por una gran avenida, la gente lo miraba curiosa, algunos le señalaban con el dedo y hablaban entre ellos, otros se acercaban y le pedían un autógrafo como si de una estrella de cine se tratara.

A lo lejos vió un hombre que lo miraba mientras leía un periódico donde salía su foto, sin saber por que, sintió miedo y bajó por una bocacalle hasta aparecer sin saber como en las inmediaciones de su casa.

La puerta estaba cerrada y los agentes que la custodiaban no le querían abrir porque tenían órdenes de no abrir a nadie a partir de las once, se molestó mucho y les amenazó con despedirles pero cuando los vio con sendas porras, mirándolo con cara de pocos amigos decidió dejar la discusión para mas adelante.

Fue recorriendo el muro de la finca para buscar un lugar por donde saltar, aunque la puerta estuviera cerrada eso no quería decir que el fuera a quedarse fuera, y como podía hacer cualquier cosa que nadie se lo iba a criticar, decidió buscar un punto donde saltar el muro.

Cuando encontró un sitio mas o menos fácil sintió una mano que se posaba en su hombro, era el hombre que le miraba leyendo el periódico.

-¿Esta loco o que?, ¿no ve que se puede hacer daño al caer al otro lado?- le dijo.

El susto primero paso a sorpresa al escuchar a aquel hombre reprenderle, y cuando le iba a explicar que el podía hacer lo que quisiera el otro continuó.

-Se quien es, no me lo diga, ¿quiere un café de los que cuestan ochenta céntimos?, vamos, yo invito.-

Y de repente apareció, esta vez vestido con traje, sentado con el extraño, tomando café en la mesa de una cafetería de moda en el centro de la ciudad.

Ante la sorpresa el extraño dijo.

-No podía permitir que entrara aquí en pijama, así que relájese como si fuéramos viejos amigos hablando de nuestras cosas.-

De repente se dio cuenta que las facciones del extraño eran similares a las que había visto en un libro de uno de sus hijos, el hombre era igual que Aristóteles.

El extraño solo dijo, a modo de mofa.

-Si le hace ilusión, a fin de cuentas es su sueño.-

-Usted no puede ser Aristóteles, ese hombre ya no existe.- Dijo cuando consiguió articular palabra.

-Hombre, existir existe, no como usted cree pero existe,- dijo el extraño- de todos modos en un sueño todo puede ser, desde que esté en una cafetería tomando café con Aristóteles, hasta que aparezca en la antigua Grecia tomando vino en la casa del famoso filósofo y político.-

Y dicho esto apareció de repente en un patio, tumbado en un canapé a modo de las películas romanas, tomando vino en copa labrada de plata, con Aristóteles, mientras les servían adolescentes con ropas tan transparentes que no ocultaban los cuerpos que había debajo.

-Dejando de lado lo que usted considera que era la casa de un filósofo de la antigua Grecia, dígame, conoce la diferencia que hice sobre demagogia y democracia.- Dijo el extraño.

El otro todavía miraba al derredor suyo las paredes, columnas, la fuente central y los siervos que los atendían y al percatarse sobre que su anfitrión le había hecho una pregunta dijo.-Esto es un sueño ¿verdad?-

El extraño pareció fugazmente como molesto por el comportamiento que estaba teniendo su invitado, pero fue muy fugaz para que el otro lo notara, aparte de que además este era muy poco observador para darse cuenta.- Se puede decir que si.- dijo por fin el extraño.- pero si pretende intentar levantarse le puedo decir que su sueño es tan pesado esta noche que eso no va a ser posible, de modo que desinhíbase y compórtese como si no tuviera que medir sus acciones ni sus palabras, todo lo que hay aquí está para servirlo, a cambio de, al menos, darme el gusto de conversar conmigo.-
Y continuó.-y volviendo a lo que dije antes, ¿conoce algo de lo que escribió, o mejor dicho, escribí?-

-Algo conozco si, pero no al detalle ya que la filosofía nunca fue lo mío.- Respondió.

-Bien.-continuó hablando el extraño.- en mis escritos, por hacer un resumen, hago tres distinciones en cuanto al gobierno. Monarquia, como el gobierno del mejor ciudadano de la ciudad, que luchará por el bien de toda la población, en contra de la Tiranía, el gobierno de uno pero que busca solo su propio beneficio y que no tiene que ser el mejor sino el mas ambicioso, capaz de hacer cualquier cosa para conseguir sus fines. ¿Entre estos dos, con cual se reflejaría?.-

-Con la monarquía, aunque yo me considero mas republicano y no creo en la monarquía pero si tuviera que elegir diría monarquía.-

-Otra distinción que hago es entre la aristocracia, gobierno de unos pocos, los mejores, que representan el gobierno de la ciudad buscando lo mejor para todos los ciudadanos a los que protegen, y su contra, la oligarquía, el gobierno de unos pocos, los mas ricos o espabilados y poderosos, en pro únicamente de sus propios ingresos para aumentar estos aprovechándose de su situación de poder. En este caso, ¿con quienes se reflejaría?.-

-Digo lo mismo que antes, soy republicano y no creo en la aristocracia pero en el caso que me expone, lógicamente, me reflejo mas en los primeros.-

-La última comparación la hice entre la democracia, el gobierno de todos poniendo su representación en los mas capaces en base a unas leyes que sirven para convivir todos y que no se pueden vulnerar, contra la oclocracia, el gobierno de la muchedumbre, que pone su gobierno en manos de un demagogo que dice a todos lo que quieren oír, sin tener en cuenta leyes ni justicia, buscando solo mantenerse en el poder, aún a costa de hundir el país pero intentando solo preservar su puesto. ¿Con quien se refleja ahora?.-

-En este caso es fácil, soy un demócrata convencido.-

-Bien.- Continuó el extraño.-Ahora si le digo que la república, según mis escritos, la considero una mezcla de democracia y Oligarquia, ¿Se sentiría reflejado con esa versión de su república?-

-Hombre-. Respondió el invitado.-si la república de la que habla es mezcla de democracia y lo que usted dijo que era el gobierno de los mas ricos, lógicamente no estoy de acuerdo ya que yo no defiendo que los ricos dirijan el país.-

-Me gusta oír esto, pero me duele que en su caso no sea verdad.-

-¿Cómo?.- dijo el durmiente.-

-Me explico. Usted, amparándose en la protección del arte está entregando dinero a personas que dicen que viven del arte pero que ni crean nada que no esté hecho, ni fomentan un arte único que deba ser protegido, aparte de que sus ayudas se hacen a asociaciones con animo de lucro que no tienen ningún tipo de problema económico. Si esas ayudas se dieran para fomentar los escritores noveles, con concursos o algún tipo de beca, a conservatorios de música, a fomentar los museos, galerías de arte, etc., lo entendería pero se dan a sociedades de artistas reconocidos, que basan su éxito en composiciones que han creado otros y que ellos solo ponen la voz, o ni siquiera a esos mal llamados artistas, sino a las empresas que gestionan a aquellos y que por mucho que digan, a juzgar de cómo viven sus directivos, no tienen problemas económicos, a mi modo de ver es como fomentar el desarrollo de una cadena de grandes almacenes del País para que ponga sucursales en otras naciones creando ciertas ayudas económicas, desgravaciones fiscales o que se les diera un tanto por ciento de todos aquellos productos que puedan valer para crear en casa algo de lo que vendan en sus galerías, como agujas, maquinas de coser, lana o hilo. ¿Entiende donde quiero llegar?.-

-Claro que le entiendo.- dijo el invitado.- pero tenga en cuenta que pese a que esas ayudas vayan a una sociedad con beneficios con un claro animo de lucro, en política se debe prestar ciertos favores a cambio de que aquellos te ayuden cuando los necesites, y no nos engañemos, ayudan mas un cantante agradecido que sale en televisión que la cajera de un supermercado.-

-Eso quiere decir que en cierta manera en su gobierno mandan los ricos.-

-No exactamente, no me ha entendido.-

-Bien, ¿no dice que prefiere ayudar a aquellos poderosos que le pueden mantener el puesto, que a la cajera de un supermercado que no le va a servir de mucho?, eso suena muy similar a la oligarquia.-

El soñador comenzó a removerse en su cómoda tumbona hasta que terminó sentado.- No entiende la política actual, para conseguir un bien superior hay que hacer concesiones a aquellos que pueden favorecerte para poder hacer las cosas que verdaderamente quieres hacer. Aunque eso conlleve pactar con el diablo.-

El extraño sonrió y dijo.

-Esa parte la entiendo, pero por lo que veo prefiere pactar con el diablo y darle un dinero que no le pertenece y con el que podría hacer otras muchas buenas cosas por la ciudadanía, a cambio de que, ¿de que en televisión defiendan su política pese a que sabe que no es buena?-

- Mi política es buena.-

-¿Si?, ¿es buena siendo que la gente no tiene trabajo y no reciben ayudas mientras que suelta dinero a manos llenas a los poderosos de la industria artística?, ¿es buena cuando favorece a unas comunidades ricas en preferencia de otras mas pobres solo porque le dan sus apoyos?, ¿es buena cuando tiene una política que ayuda mas a un extranjero que a aquellos que le votaron?, ¿es buena cuando otros países de fuera reciben un dinero que podría emplearse dentro de sus fronteras, pese a que muchos de esos países han ofendido a paisanos suyos?, ¿seguro que cree que es buena?

-No diga que no el país no ayuda a los que lo necesitan, eso es falso, estamos a la cabeza de política de integración, es bueno dar mas al que menos tiene por lo que queremos que se ayude a paises mas necesitados y en cuanto a los inmigrantes es de ser buenas personas favorecerlos de alguna manera cuando han tenido que dejar toda su vida para buscar unos ingresos con lo que sacar adelante a su familia. En cuanto a las regiones mas ricas es como con las empresas artísticas, se necesitan hacer concesiones si con ello tenemos apoyos para hacer lo que realmente se espera de nosotros.-

-Es decir, usted no gobierna para sus ciudadanos, gobierna para que su País, el dinero de sus contribuyentes, aquellos que lo votaron para dirigir esta nación, vaya destinado a convertir esta nación en la mayor ONG del mundo aún a costa de la economía nacional, cosa que no favorecería a sus paisanos sino a su propio egocentrismo ya que el único reconocido como benefactor sería usted, no los millones de parados que deja en el camino. Esto me suena a Demagogia.-

-Yo no lo veo como despotismo, lo veo como utilizar los medios oportunos para lograr lo que el partido quiere.-

-Que no siempre coincide con lo que el pueblo quiere. Eso me suena a Oligarquía. Aunque teniendo en cuenta que muchos de los suyos se ha demostrado que opinan diferente a usted, tampoco es todo el partido el que esta a favor de sus ideas-

-Están a favor de la mayoría y de todos modos lo lógico para que el partido funcione debe de haber un fin común y quien debe marcarlo es el líder del partido y del gobierno en este caso, es decir yo.-

-Bien acaba de definir a la última de las formas de gobierno malas según mis escritos, la Tiranía. No es usted tan democrático como quiere demostrar.-

El durmiente se quedó cayado por un momento sin saber que decir, por lo que continuó Aristóteles.

-Otra pregunta quería hacerle, por que en las campañas electorales se dedica principalmente a amenazar con que si la derecha gana volverá la dictadura en lugar de proponer soluciones y ha hacer comparaciones astrales entre usted y Obama, este tipo de comportamiento me recuerda mucho a las confabulaciones judeo-masónicas y a lo de Caudillo por la gracia de Dios de hace unos años.-

-Por Dios, no me compare-, reclamó el otro, -eso son técnicas políticas para conseguir votos nada mas, otro medio para alcanzar el éxito.-

-Es decir, como hace algunos años. No mejora mi opinión sobre usted.-

-Usted solo está tergiversando mis palabras.-dijo el otro ya visiblemente molesto.-no puede compararme con la dictadura.-

Aristóteles sonriendo contestó.-Usted compara con la dictadura a la derecha y sin embargo sus métodos son los mismos, no caballero, pensé que sus ideas parecían tener, al menos, buenas intenciones pero me doy cuenta de que no. Y lo mas curioso es que parece que se cree a usted mismo, pero me ha demostrado que sabe que hace cosas mal pero que es con un fin mayor, dicho fin es ayudar a otras personas por encima de sus propios gobernados solo para lograr engordar su propio ego, me ha dicho que valora mas a un adinerado que le consiga un puñado de votos que a la cajera de un supermercado, me ha dicho que miente a los votantes, me ha dicho que solo usted es quien tiene derecho a decidir por encima de otras opiniones, en resumen solo está aquí como los demás, para llevarse lo que pueda de el país sin importarle como quede tras su marcha. Me ha dicho todo esto sin que yo lo presionara, pero por suerte para usted, solo ha sido un sueño, ¿o no?-

Tras un rato de silencio pensando la respuesta el político respondió.- Tiene razón, por suerte solo es un sueño, me sirve al menos para tener una cura de humildad, aunque mañana seguiré teniendo mi puesto y nadie, estando despierto, me podrá hablar como lo ha hecho usted.- y levantándose del diván preguntó.- ¿y ahora como hago para despertar?.-

Aristóteles se levantó a su vez golpeando inocentemente la pequeña mesa donde descansaban las copas, arrojando al suelo el liquido rojo que había en ellas y mojando la toga que llevaba en el sueño el político.

-Disculpe,-dijo el filósofo.- fue un descuido, por suerte no tiene ninguna consecuencia.-

En ese momento todos los sirvientes empezaron a reír al ver que había mojado el líquido justo en su entrepierna por lo que el político enrojeció y marcho fuera de la sala apareciendo de nuevo en la calle por donde había entrado en la cafetería, llevando aún la toga. Los transeúntes le señalaban con el dedo y se mofaban de el, intentó volver a entrar en la cafetería para limpiarse pero un vigilante se lo impidió diciendo que no estaba permitida la entrada a borrachos, empujándolo al suelo y cayendo este sobre un charco ante la mirada de los transeúntes.

Se giró y hecho a correr por la calle hacia el palacete donde tenía su alojamiento, esquivando un autobús que se el echaba encima.

La gente comenzó a perseguirlo y abuchearlo gritando palabras como político estafador, mentiroso, borracho, tirano y lindezas similares y alguno que otro le arrojaba cualquier cosa que tuviera cerca, por lo que le llovían piedras, ropa, zapatos y un gato.

Tropezó en mitad de la calzada justo delante de un taxi y al ir a ser atropellado, despertó.

Se encontraba sentado en su cama, empapado en sudor y con el corazón latiéndole con fuerza, volvió a tumbarse mas relajado y notó una humedad en la entrepierna por lo que volvió a sentarse nervioso por otro motivo diferente al sueño, fue al baño y allí, al encender la luz, notó que la mancha que tenía en el pantalón no era orina, sino un liquido de olor dulzón y color rojo.

El extraño había estado asomado durante un buen rato a la verja que rodeaba la casa presidencial sin que se percatara el personal de seguridad, cuando ya lo vieron fue justo en el momento en que se marchaba mirando hacia el suelo y sonriendo con una expresión burlesca en la cara.

-Belial-

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