“La guerra es el arte de destruir hombres, la política es el arte de engañarlos”. (Jean Le Rond D’ Alembert)
La guerra habia finalitzado, pero tan aciaga experiencia habia marcado su alma como un hierro candente. Regresaba a casa, pero antes de reunirse con su familia debia cumplir una promesa. Llegó a casa de la madre de su mejor amiga una tarde amenazadora de lluvia. La señora, informada hacia tiemps del óbito, la recibió visiblemente afectada. La abrazó cariñosamente como si es tractara de otra hija. La joven le devolvia las pocas pertenencias de la difunta. Le ofreció una copa y despues de conversar durante una hora, la amiga se despidió.
Entre los objectos, le entregó un reloj; regalo de primera comunión, sus gafas y un pequeño cuaderno donde solia escribir con frecuencia. La madre, con el corazón encongido por el dolor y los ojos acusosos, hojeó el diario:
9 de Enero.
Continuamos circulando hacia nuestro destino. Mientras avanzamos por la carretera, todos nos observamos en silencio. La desazón se refleja en el rostro de cada uno de nosotros. Pensaba que seria de los más jóvenes, pero tendrían que ver señores del gobierno, los rostros imberbes y asustados de los muchachos de mi compañía. Muchos de ellos no tienen más de dieciséis años. ¡Me parece terrible y deprimente!. No han tenido tiempo de conocer el amor y ya temen por su vida. No importa el género, sea hombre o mujer, entre los dieciséis y los cincuenta y cinco años, capaz de caminar y empuñar un arma lo han obligado a incorporarse al absurdo.
15 de Enero.
Hace cinco días que mis compañeros y yo hemos llegado al campamento. Los oficiales nos dispensan un trato bastante rudo. Algunos de ellos se creen que son expertos estrategas en el dominio del mundo. De tanto en tanto, algún hecho los ultrapasa y les obliga a recordar que a pesar de todo son humanos y por tanto vulnerables.
22 de Enero.
Intento ser fuerte. Adaptarme a ésta extraña situación, pero me siento triste y sola. Es una sensación nueva para mí, no es una soledad de paz y calma para pensar y deseada. Es una soledad gris y dolorosa.
3 de Febrero.
Hoy he recibido carta de mamá. Me explica que me añora y que la guerra es a punto de finalizar, pero sé que no es cierto. Ella lo dice de buena fe y se lo agradezco. Si regreso con vida no volveré a ser aquella risueña joven de dieciocho años. Me han asesinado la inocencia. He podido contemplar en pocos días lo que muchos no podréis ver en toda una vida. Los individuos cuando se vuelven locos son capaces de cometer les atrocidades más descomunales.
15 de Febrero.
He estado enferma. La fiebre era alta y no remitía. No he podido volver a escribir nada hasta hoy. Parece un día tranquilo, como de espera. Cada día me parece más absurda esta situación, y me empiezo a preguntar quien es el enemigo, ellos o nosotros, quien son los buenos y quien son los malos.
22 de Febrero.
He trabado amistad con una de mis compañeras. Tiene veinticinco años. No es demasiado conversadora pero no se muestra nunca arisca ni eleva el tono de voz. Es educada y sabe escuchar. La observo y recuerdo que afortunadamente existen más persones como ella. Yo las he conocido de pequeña.
4 de Marzo.
Hoy me siento más animada. He recibido carta de mi novio. Dice que me quiere y que piensa constantemente en mi. Me anima rememorando nuestros mejores momentos juntos y esos proyectos que planeábamos juntos. Es una gran persona, entusiasta y abnegada. Es médico en un hospital militar. Una labor dura y agotadora.
12 de Marzo.
Esta noche tengo guardia. Reconozco que me hastía y me hace sentir estúpida. A veces relajo los ojos y alzo la cabeza observando el cielo pincelado de estrellas para sentirme libre. La luna saluda a esta joven soldado armada de la cabeza a los pies que se avergüenza de su especie.
21 de Marzo.
Ya es primavera. El crudo invierno se retira. Desearía que fuera el símbolo del fin de la guerra. Nunca había sentido tanto frió ni tanto miedo, pero al mismo tiempo es la primera vez que siento los lazos de la amistad y del compañerismo tan sólidos.
30 de Marzo
Día muy triste. Un compañero se ha suicidado. Hacia días que se le veía muy afligido. Alguna noche lo habíamos oído sollozar. ¡Pobre muchacho!. No ha podido tolerar este infierno. Tenia diecisiete años y era buena persona.
4 de Abril
Hace algunos días que no puedo dormir; no puedo olvidarme de mi compañero. Lo vi suspendido del roble. La cara cianótica e hinchada, los ojos a punto de saltar de les cuencas, la lengua emergiendo de la boca… y las moscas rodeándolo. No creo que sea la única que se siente tan afectada por esta visión, pero como nadie lo comenta, y yo tampoco soy capaz de sacar el tema, me quedaré con la incógnita de saber si soy demasiado sensible.
11 de Abril
Estoy muy nerviosa. Han bombardeando la zona donde se ubica el hospital de mi novio. Aún no sabemos el numero de heridos y fallecidos. Mientras el día avanza se disipa la posibilidad que él se encuentre entre los supervivientes. Nadie me confirma nada.
12 de Abril
Ha sido la noche más larga de todas. Hacia a las cinco y media se confirman mis temores; El ha muerto. Mis lágrimas fluyen abundantemente. Mis compañeros me ven llorar con la notificación en la mano. Debo haber enloquecido con la noticia por que cuando me he percatado, mi amiga y un oficial me estaban sujetando férreamente para evitar que continuará golpeándome la cabeza contra un árbol; He necesitado varios puntos de sutura.
27 de Abril
No deseaba volver a escribir, pero mi mejor amiga me ha convencido, dice que me libera, que lo necesito. Es cierto, es terapéutico. Parece que el terrible día se acerca. Curiosamente ya no siento tanto miedo y sé que es debido a la muerte de mi novio. Desearía que alguien me explicara el motivo de mi presencia en este lugar. Lo único que me dijeron es que he de servir a mi país; que hay unos hombres peligrosos de los que debemos defendernos. Es curioso, pero yo no recuerdo que tenga enemigos.
5 de Mayo
Mañana entraremos en combate. Al amanecer atacaremos les posiciones enemigas. Son les once de la noche. Estoy fatigada y me escuecen los ojos, pero me hallo despierta como un búho. Sé que es debido a los nervios que tan a menudo me traicionan.
6 de Mayo
Poco a poco se desvanece la oscuridad. En una hora entraremos en combate y tengo el nefasto presentimiento que yo moriré en él. Extrañamente ya no estoy nerviosa ni asustada. Solo pienso en el sufrimiento de mi madre y de mis hermanos pequeños. En menos de un año la muerte les roba un ser querido. Primero mi padre ahora yo. Mi madre ya es mayor y está un poco delicada de salud. Si no se hunde será por que aún debe de luchar por dos niños de diez años.
En unos instantes mi cuerpo se hallará sin vida, tendido en un charco de sangre. Por alguna razón no seré hábil para defenderme. Si alguien lee este cuaderno no quiero que piense que soy una mártir, una cobarde, o una pobre desgraciada, solamente quiero que sepa que soy un ser humano como tantos otros; Una joven que se ha visto inmersa en otro de esos conflictos que provocan unos hombres llamados estadistas, cuya soberbia cercena la vida de muchas personas y marca profundamente la evolución de los países afectados.
Bohemia1984